Thursday, November 26, 2009

Madres de Plaza de Mayo repudian la Ley 7


Comunicado de Prensa
PARA DIFUSION INMEDIATA

Madres de Plaza de Mayo repudian la Ley 7

26 de noviembre de 2009



Hoy 26 de noviembre a las 3:30pm, hora argentina, en la Plaza de Mayo, las Madres de Plaza de Mayo mostraron su apoyo al pueblo puertorriqueño dedicando su discurso habitual a su repudio a la Ley 7.

Hebe Bonafini, líder de la organización dijo en su discurso "Compañeros y compañeras ustedes saben que esta plaza es la plaza de la denuncia. Una denuncia contra Luis Fortuño. El gobierno de Puerto Rico aprobó la Ley 7 que lo autoriza a despedir a más de 30 000 empleados públicos. Ley que fragiliza su sistema económico, omite los derechos de los trabajadores, olvida la salud social, privatiza los bienes comunes, endeuda aun más su futuro y obstaculiza las instituciones democráticas."

Las Madres de Plaza de Mayo reivindican a sus 30.000 hijos desaparecidos y sus compromisos patrióticos, además levantan esas mismas banderas de lucha. Tienen una trayectoria internacional de apoyo a la democracia con justicia social y dignidad para los pueblos. Las Madres de Plaza de Mayo creen en la necesidad de la unidad latinoamericana.

Un grupo de jóvenes puertorriqueños que residen en Argentina se han dado a la tarea de unir esfuerzos y abrir espacios de discusión y acciones solidarias con las Madres de Plaza de Mayo. Los puertorriqueños al final del discurso de Bonafini agradecieron a la organización con un obsequio al ritmo de la bomba, al cual se le sumaron el resto de los manifestantes de la plaza con su canto.

Los jóvenes que organizan la actividad hacen hincapié en la colaboración entre los puertorriqueños y los argentinos para aunar esfuerzos que gesten la autogestión de proyectos que frenen cualquier acción que vaya en contra del bienestar de Puerto Rico.


Para más información favor comunicarse con las representantes de la actividad:

Marién Vélez
neiram@hotmail.com / 15-3121-4622

Natalí Gaskins

Andrea Monroy

Thursday, November 5, 2009

Sobran las razones para luchar!*

En el ejercicio del derecho a la libertad de expresión garantizado por nuestra Constitución los estudiantes del Comité de Acción de Estudiantes de Derecho (CAED) colgaron una pancarta desde el tercer piso de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. El banner, de unos treinta pies de largo, expresa que razones sobran para luchar, y no se equivoca.

Y sí, muchas son las razones para luchar y día tras días se añaden nuevas. Vimos desmantelar un proyecto comunitario innovador como el Fideicomiso del Caño Martín Peña; proyecto diseñado para superar la pobreza y la degradación ambiental. Vimos como 17,000 puertorriqueñas y puertorriqueños fueron despedidos del sector público mientras asesores y asesoras de Fortaleza se llenaban (y se llenan) los bolsillos con sueldos jugosos. Asistimos al violento asesinato del Colegio de Abogados y Abogadas que más que un gremio es una garantía de acceso a la justicia de los y las que menos tienen. No podemos olvidar el Corredor Ecológico del Noreste, las Alianzas Público Privadas, las reiteradas violaciones a los derechos civiles de los ciudadanos y ciudadanas, muchos de ellos niños y niñas de nuestras Escuelas Públicas; sufrimos la censura, la represión y la insensible actitud de nuestros y nuestras representantes hacia las y los residentes de Villas del Sol. No hay duda que estamos presenciando el desmantelamiento de un país y sus instituciones, desmantelamiento que, según el Hon. Martínez Torres, es legítimo porque es el deseo del partido que prevaleció en la elecciones.

El ejercicio violento del poder ha sido, desde siempre, características de regímenes represivos, regímenes que buscan anular la diferencia y la disidencia a través de la coerción. Claro, no siempre esa coerción es física, existe también lo que Pierre Bourdieu denominaría como violencia simbólica, una violencia que impone a los otros y otras las ideas de unos pocos y unas pocas, ideas que no hacen otra cosa que homogeneizar a los otros a quienes se busca reducir. En ese sentido, la resistencia no sólo es un derecho, es más bien la obligación de quienes creen en la democracia y en la justicia social.

Por eso, los y las estudiantes de la Escuela de Derecho hicieron un llamado a despertar de la apatía y vivir en la empatía. Acompañados de plenas y consignas, una vez más se hicieron sentir, invitando a todos y a todas a construir un proyecto solidario de país, a defender la democracia y a luchar, que para luchar sobran las razones!!!

Wednesday, October 28, 2009

Al Son de la Plena

Por Christine Fuentes


En estos tiempos de atropello por parte del gobierno actual de nuestro país, los estudiantes del CAED (Comité de Acción de Estudiantes de Derecho) entre tambores y panderetas realizaron una manifestación al son de la plena en la tarde de ayer. Dicha manifestación, más allá repudiar las políticas públicas adoptadas por el país, hizo un llamado a la sociedad, en específico, al estudiantado a tomar conciencia y acción sobre la situación actual del país. Como dice uno de los versos “No nos podemos esconder todo el día en la biblioteca. Este pueblo necesita estudiantes más alertas.”


Recitando las noticias del día y satirizando a los políticos locales con cánticos como “De Milhouse cambió a Pinocho y a 20 mil despidió...” los estudiantes de Derecho dejaron saber que la plena aun sigue viva y presente en la cotidianidad puertorriqueña. Como lo fue en un pasado, la plena hoy en dia sigue siendo un mecanismo de expresión que no tan solo manifiesta la memoria comunitaria que enlaza la historia y la actualidad, sino que además detalla las ironías y dolores del pueblo.

Durante los 40 minutos que duró la manifestación me di la tarea de observar a mi alrededor. Al así hacerlo noté los rostros de alegría y entusiasmo de mis compañeros de clase, de la facultad y del personal docente que se encontraban presentes. Lo que un momento dado ocasionó ansiedad y tal vez preocupación- porque hay que ser ciego para no darse cuenta de las caras de susto de algunos miembros de la facultad al ver a un grupo de estudiantes con camisas violetas reunidos en una esquina- pasó a ser un gran festejo donde los estudiantes, sin importar ideologías religiosas, clases sociales o preferencias sexuales, se unieron al son de la plena.

Son manifestaciones como éstas las que nos definen como estudiantes y más allá de eso como puertorriqueños.

*Foto por Regina Rodríguez Manzanet

Wednesday, October 21, 2009

La estadidad olvidada

Por Anibal Nuñez

El movimiento estadista ha existido por años con una lucha ideológica interna. La lucha se refiere a qué principios regirán la política pública del partido que auspicie la anexión como relación política con los EE. UU. y como mecanismo de descolonización. Desde sus comienzos el movimiento anexionista ha aspirado a un fin dual: por un lado, la estabilidad económica mediante el acceso al mercado económico de mayor crecimiento; y, por otro lado, control sobre ciertos asuntos estatales tradicionalmente deferidos a los estados por el gobierno federal. A este segundo punto volveremos más adelante.

La pequeña burguesía de siglo XIX, a través de la descolonización de España, anhelaba propulsar la producción agrícola y convertir a Puerto Rico en un enlace norteamericano con el continente europeo. Otros anexionistas de la época buscaban promover la democratización del pueblo puertorriqueño y la integración del llamado “sueño americano”, donde se derriban las limitaciones al movimiento entre clases sociales.

Dando un salto significativo, el movimiento estadista posterior a la invasión norteamericana en Puerto Rico, el principal partido propulsor de la estadidad era el Partido Republicano. Liderado por José Celso Barbosa, el republicanismo del partido se apartaba millas de la acepción moderna de "republicano". El anexionismo de Barbosa despertó el sentimiento estadista en sectores tradicionalmente desaventajados. Estos sectores, como mencioné anteriormente, vieron en la estadidad la oportunidad plausible de cambiar de clase social y salir de la pobreza. Poco sabían estos sectores que casi un siglo después sería el mismo movimiento estadista quien les niegue la posibilidad de movilidad social. El Partido Republicano de Barbosa se dirigía por una visión populista que promovía los derechos individuales y otras posturas de liberalismo que identificaban a los EE. UU. Barbosa dijo lo siguiente en su artículo llamado Conversación Familiar de 1907:

"El cariño por el pedazo de tierra donde nacimos es independiente de la reflexión; reside en el corazón humano…pero tal afecto no podría ser considerado un patriotismo fructífero si se limitara al instinto y no se cultivara para convertirlo en patriotismo inteligente, en convicción racional, en principio.
….
Y así, siendo una consecuencia de nuestra asociación con el pueblo americano el poseer el suelo donde nacimos, el poseer todos los derechos de ciudadanos libres y el tener leyes nuestras, ¿qué tiene de sorprendente que este conjunto despierte el patriotismo inteligente y reflexivo de que antes hablábamos, perfectamente compatible en lo que tenga de americano y en lo que tenga de Puertorriqueño? No sólo es patria la tierra donde se nace. Nuestras libertades y derechos son patria también".


Vemos, pues, como Barbosa apelaba al patriotismo de la época para convencer al pueblo que las libertades y derechos que llegaron con los americanos, que no existían bajo la colonización española, eran también patria. Anhelaba Barbosa que no se sintieran menos puertorriqueños y puertorriqueñas quienes fueran anexionistas, pues lo que buscaban era asegurar el bienestar de sus compatriotas y no existía nada más patriótico que buscar la felicidad del pueblo.

En su artículo llamado El Problema del Color, publicado en 1909, Barbosa introduce el concepto de lucha unificada que trasciende el asunto de la relación política entre Puerto Rico y los EE. UU. Decía Barbosa lo siguiente:

"El problema del color no puede existir en Puerto Rico, cualquiera que sea el status político que, como finalidad, adopte el Congreso de los Estados Unidos para esta isla.
….
El problema sólo puede surgir por la voluntad del pueblo puertorriqueño.

El elemento de blanco o el de color serán en nuestro país, los únicos responsables, si tal problema viene sobre el tapete".

Barbosa presenta en este artículo la posibilidad de que el pueblo puertorriqueño, irrespectivo de lo que suceda en los EE. UU., pueda sublevarse y trascender las barreras que pueda imponer la ideología de estatus. Sugiere inclusive que el pueblo puertorriqueño es capaz de trascender cualquier decisión o política pública que imponga el Congreso sobre Puerto Rico. Dice Barbosa que hay ciertos elementos que sólo los puertorriqueños y las puertorriqueñas podrían convertirlos en un problema.

Con esto en mente, el anexionismos de Barbosa argumentaba que el pueblo de Puerto Rico podía ver a la estadidad como una extensión de su patriotismo instintivo, más no un nuevo patriotismo. Este patriotismo extendido, o inteligente y reflexivo como Barbosa le llamaba, surge de la búsqueda de la felicidad y de los derechos individuales que promueve el liberalismo norteamericano. Además, el Barbosismo proponía la unificación del pueblo en ciertos asuntos y elementos en donde no había lugar para la influencia externa. Como el problema del color, Barbosa ve a las libertades civiles, las mismas que usa para defender su patriotismo inteligente, como esos elementos donde los puertorriqueños y puertorriqueñas no pueden ser víctimas de influencia externa y sólo será un problema o asunto estatal si internamente así lo queremos. Más aún, el pueblo puertorriqueño debe dar un paso más allá y asegurar la igualdad que busca mediante la estadidad en todos los aspectos de la vida cotidiana boricua, por ejemplo, la igualdad racial. Por tanto, no es cónsono con la estadidad de Barbosa limitar otras libertades civiles que tienen los ciudadanos y ciudadanas, pues no es cónsono con el ideal de igualdad y hegemonía al que aspiraba su anexionismo. Es por esta razón que hay una estadidad, la estadidad del pobre, que ha sido olvidada en tiempos modernos. Han coartado el sueño americano y la esperanza de la movilidad social. Políticas neoliberales que promueven la división social y procesos de elitización producen una separación social que trasciende el ideal anexionista. Es la pesadilla de Barbosa, que la estadidad sea el mecanismo de la burguesía industrial para lograr estabilidad del capital, o sea, que el capital se quede donde está. Otras políticas que coartan derechos individuales, como el derecho a la libertad de expresión, intimidad, protesta, propiedad y a la asociación, no son cónsonas con la igualdad a la que aspiraba el doctor Barbosa y la protección de los sectores desaventajados, protección que profesaba cada tarde de 1:00 p. m. a 4:00 p. m., en la calle San Francisco, al ofrecer “consultas gratis para los pobres”.

Los revolucionarios, rebeldes y terroristas de la UPI

Por Christine Fuentes



Desde el siglo pasado los estudiantes de la UPR del Recinto de Río Piedras se han dado a conocer por su coraje e intolerancia por la injusticia. A través de la historia el estudiantado ha utilizado el mecanismo de la protesta para dejar sentir su descontento con las decisiones tomadas por el Gobierno de turno o la Administración Universitaria.

La lucha en reclamo a un régimen más justo y equitativo se remonta al año 1919 donde estudiantes en repudio a medidas disciplinarias y contra la intervención de Estados Unidos en Puerto Rico, salieron a la calle a protestar. Dos años mas tarde en el 1921, los estudiantes nuevamente salen a protestar, esta vez por la situación colonial del país. De igual forma en el 1933 y 1938, los estudiantes realizan una protesta por el estilo administrativo autoritario. En el 1948 protestan en oposición por nombramiento del gobernador Tugwell a la rectoría de la UPR, cuando el rector Benítez les denegó el permiso de uso del teatro para una charla con el doctor Pedro Albizu Campos, recién llegado a Puerto Rico luego de estar encarcelado en Estados Unidos. En el 1960 protestan exigiendo que el ROTC sea voluntario. En el 1981 por alza del costo de las matrículas que se volvió a repetir en el 2004, y así sucesivamente. Por los próximos 85 años el Recinto de Río Piedras fue el centro de huelgas y protestas en repudio a políticas públicas y administrativas del país.

Han sido estas manifestaciones las que le han otorgado una “reputación” a los estudiantes de la UPI. Para muchos no somos mas que rebeldes, revolucionarios y hasta terroristas. Pero me pregunto: ¿Acaso no son los universitarios los que salen a las calles en defensa del Pueblo cuando hay una crisis en el país? ¿No somos nosotros los que luchamos por que las voces de aquellos que son ignoradas sean escuchadas?

Si luchar por una reforma social nos hace revolucionarios. Si ejercer nuestro derecho a la libre expresión nos hace terrorista. Si protestar contra las opresiones del gobierno en busca de un mejor régimen social nos hace unos rebeldes. Entonces todos los puertorriqueños somos terroristas, rebeldes y revolucionarios por hacer valer nuestros derechos y atrevernos a salir a la calle a protestar.

Es por eso que mañana jueves 15 de octubre , en honor a nuestra historia salgo a la calle para como aquellos que estuvieron antes que yo, hacer escuchar mi voz; la voz del Pueblo.

Por último, no debemos olvidar el nexo histórico que tenemos con nuestros antecesores. Los estudiantes de la UPR nunca se dan por vencidos. Luchan hasta ser escuchados y posibilitan el diálogo y el cambio social y político. No expresarse es socavar nuestro derecho y dar a entender que estamos de acuerdo con la política pública del país. Después de todo tenemos una reputación que proteger.

*Foto por Regina Rodríguez Manzanet

Saturday, October 17, 2009

calabozo practico decir -paro nacional 15/10/09-

Por Guillermo Rebollo-Gil

no hay que preguntarse una y mil veces
cuánta dulzura se le permitiría a la boca.
acaso superficies de café
y aguaceros
como verbos atortugados en hábito de pan.

nuestra encomienda será otro compartir no menos veloz,

una corazonada realmente,
a todas luces crustácea
y naranja.

cuánta dulzura en la boca para colmar de hombros
el pan, cosa viva, y hombro a hombro este calabozo
muy por debajo de nuestra superficie plena

y bien oliente.

cuánta dulzura se nos permitiría de poder disponer de ella
como crustáceos buscando acomodo
sobre filos de muerte
y compostura.

no hay que preguntarse qué nos detiene.
otro extravío nos arropa.

acaso superficies de café y aguaceros breves
pero con rasguños
como verbos colmados de pan en su mitad.

este calabozo, practico decir,
a todas luces crustáceo y naranja,
con cuánta dulzura se me permite,
una y mil veces.

15 de octubre de 2009

Por Aura Colón Solá





Panderos, consignas, pancartas y camisas violetas. Derecho UPR estuvo presente. Con aires de compromiso, solidaridad y hermandad hicimos la ruta desde nuestra alma máter hasta el re-definido centro de todo. Re-definido porque ahi se concentró la masa, ahi se expresó la masa y allí llegamos a apoyar la masa que lucha por sus derechos.

No lejos de allí presencié un acto de compromiso y valentía que nunca imaginé vivir. Lo plasmo es este escrito para todos aquellos que hoy me han preguntado, ¿Por qué lo hiciste?

Lo HICIMOS por compromiso. Bajo el sol candente de la tarde varios manifestantes se expresaron en las vías del expreso Las Américas. El olor a goma quemada y desesperación permeaba el ambiente y el canto de la Borinqueña reafirmaba la identidad. La masa estaba alterada por nueve meses de una administración nefasta que apenas comienza. La Fuerza de Choque, cual ballet coreografiado, comenzó su baile de formación. Las macanas y caballos bloqueaban toda salida del expreso y el helicóptero de la Policía sobrevolaba como ave de rapiña velando su presa. Los manifestantes estaban atrapados y a la merced de una orden. La tensión se encontraba a punto de ebullición. Aunque no estuve de acuerdo en la forma de la expresión, veía en los actos de los manifestantes la desesperación de un Pueblo que no sabe qué más hacer, cómo expresarse y cómo organizarse. Un Pueblo necesitado de líderes y que está dispuesto a tirarse a la calle para hacer valer sus derechos. Ante tal escenario, no pudimos dar la espalda.

No me canso de citar a Dante cuando escribió que "Los lugares mas calientes en el infierno estan reservados para aquellos que en momentos de crisis social, mantienen la neutralidad". En esos momentos tomamos una decisión dificil que nos pudo haber costado mucho más, una decisión que comprometía nuestro cuerpo. No nos acostamos en la brea candente como barrera entre la Policía y los manifestantes porque era el punto culminante de la lucha o porque apoyaramos la forma de la expresión espontánea, sino porque los manifestantes son el Pueblo y nosotros, inevitablemente, somos parte de él. Fue un acto de compromiso social con esperanzas de una resolución pacífica. Y es que, la lucha va más alla de la Ley 7 y los despidos, es una lucha que se compromete con los derechos colectivos y el forjar de una política pública responsable. Una lucha que se mantiene firme cuando el peligro está de frente y deja a un lado los individualismos.

Tratar de sacar a los manifestantes fue un acto colectivo que necesitó de la ayuda de personas como Erika Fontánez, Rafael Cancel Miranda y muchos otros. Entre éstos destaco a mi padre, Néstor Colón, que incesantemente continuaba ayudando a sacar a los manifestantes y creando consciencia colectiva para protegernos. De él y mi madre aprendí lo que es compromiso y aprovecho para agradecerles. La negociación fue exitosa. Las ocho filas de la Fuerza de Choque, la Policía montada y la guardia estatal no pudieron con el compromiso. Vi en mis compañeros la disposición de hablar, negociar y calmar la masa. Vi en ellos el ejemplo de lo que es, por definición, la desobediencia civil pacífica y cómo de ésta nacen los logros. Vi el comenzar y continuar de un movimiento social que pone en práctica todo lo aprendido. Vi en sus caras la valentía de decir ¡PRESENTE!

El 15 de octubre del 2009 no nos enfrentamos a la Policía, nos enfrentamos a la adversidad y ganamos. Ayer no era el momento de demostrar nuestra fuerza pero el triunfo llegará. Apenas comenzamos y exhorto a un movimiento masivo, unificado y organizado. Personas como éstas son las que generarán cambio social y las palabras no me dan para agradecerles su compañía y compromiso. Me siento tranquila al pensar que el país estará en buenas manos.